Necesidades financieras en crisis vs en crecimiento (2ª PARTE): Épocas de crecimiento

En este segundo de dos posts en los que comparamos las finanzas en tiempos de crisis y de crecimiento, es el turno de las épocas de crecimiento, y como os anunciamos existen más similitudes que diferencias entre ambos.

Donde realmente encontraríamos diferencias es en los tiempos de estabilidad. Las previsiones son sencillas y los incrementos porcentuales no grandes hacen que los presupuestos junto con los equilibrios de partidas de balance no sufran grandes variaciones y que éstas no supongan cambios relevantes.

En los tiempos de crecimiento, aunque la cuenta de resultados acompaña el fortalecimiento del patrimonio de la empresa puede generar desequilibrios importantes. Ocurre si no estamos atentos a la financiación del activo fijo, y al circulante en general, pero una atención especial requiere el activo circulante que tenga carácter de permanencia.

Exigencias financieras en tiempos de crecimiento

En primer lugar, hay que financiar las inversiones necesarias. Esto se debe hacer en parte con:

  • recursos propios, tanto fondos generados por las operaciones. En este aspecto hablamos de fondos, cash, no ganancias contables) o aportaciones de los socios,
  • con financiación externa, deuda, financiación bancaria.

Respecto a los activos fijos hay que poner especial énfasis cuando se haga el business plan. Principalmente ya que estas inversiones en muchos casos colaboraran especialmente en el logro de los resultados, y requieren de un desembolso inicial fuerte. No debemos buscar plazos de devolución de financiación que nos comprometan demasiado y que nos puedan generar situaciones no deseadas de iliquidez tiempo después.

¿Qué ocurre con el activo circulante?

Así mismo hay que financiar el circulante, el desacople que se produce entre cobros y pagos. Esta diferencia o gap no se produce solo por diferencia de plazos de pago, sino también porque los recursos que ponemos día a día en la empresa tardan tiempo en madurar desde que se inician hasta que se cobran, luego solo los días de diferencia entre cobros y pagos no explican la necesidad de financiación. 

Además, recordemos que estamos en épocas de crecimiento, y esta cifra, aunque se mantenga estable, que no suele ser el caso, al multiplicarla por la mayor facturación hace crecer más que proporcionalmente las necesidades de financiación.

El gap de necesidades de financiación no se mantiene estable en épocas de crecimiento (aunque luego pueda volver a cifras anteriores). Esto se debe a que en épocas de crecimiento los nuevos clientes así como nuevos proyectos o nuevas instalaciones, necesitan un cierto rodaje y tiempo. Este rodaje es necesario para que ocurran como para que entren en la rentabilidad que tienen otros activos u operaciones anteriores. En algunas ocasiones estos efectos pueden ser grandes y conviene ser previsor y provisionar recursos financieros extraordinarios.

¿Qué dice la teoría? ¿Y la práctica?

La teoría explica que debemos financiar los activos con recursos a largo plazo acordes con las características propias de estos activos. Y que el gap que se produce en la financiación del circulante debe ser financiado con recursos a corto, cuentas de crédito si es estacional u otras herramientas.

La teoría es importante pero luego hay que llevarla a la práctica. Surge el fondo de maniobra que son los recursos de largo financiando las necesidades de corto que dan tranquilidad y solvencia a la empresa. De tal modo se evitan las tensiones de tesorería, ya que la existencia de recursos de largo, aflojan la tensión variable del corto plazo.

¿Cuál es el resultado?

Y finalmente tenemos lo que hemos llamado activos circulantes con carácter de permanencia. Éstos pueden ser mercaderías o derechos de cobro, que pasan por el circulante de la empresa de manera fluida. No obstante, en cifra global se mantienen de manera permanente, e incluso crecen con el crecimiento de la empresa. Es circulante puro y duro, existencias, clientes, deudores, cuyos saldos rotan, pero en dicha rotación existe una presencia permanente que no debemos financiar conforme a su naturaleza que es el corto si no conforme a su temporalidad que es permanente. Esto es de vital importancia.

Por lo tanto, además la especificidad de la financiación de los activos, tenemos la importancia de la financiación correcta del circulante. 

Resultados en época de crecimiento

Un proyecto perfectamente rentable y solvente en situación de estabilidad, es perfectamente posible que, en crecimiento, incluso en crecimiento rentable puede llevar a una empresa a suspensión de pagos y quiebra si no está adecuadamente financiado, no ya en importe, si no en la manera que está concebida la financiación.

Por eso surgen las similitudes de los tiempos de crisis y de crecimiento, porque son cambios fuertes que requieren una especial planificación, y gestión, y ambos son financieramente delicados.

Al igual que en el post precedente el de tiempos de crisis, las recomendaciones son las mismas, unos buenos estados financieros, unas buenas herramientas de gestión y un business plan o plan de negocio adecuado a cada circunstancia y a cada empresa, para poder establecer las herramientas adecuadas, y comprometer la financiación necesaria.

En SOCO finance HUB este es nuestro trabajo, y estamos a disposición de las PYMEs que necesitan este conocimiento y estas herramientas.


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